miércoles 18 de noviembre de 2009

PASEO POR TABLANCA

Todos, en nuestra vida, tenemos lugares de esos que sentimos como referencia en nuestra existencia. En mis antiguos escarceos por la literatura del diecinueve (gozosa para la lectura pausada que tan poco práctico ahora) encontré una novela que es modelo de ese naturalismo hispano en el que el medio rural acaba siendo el personaje más fuerte, el protagonista más poderoso. Cuando hice aquella lectura yo era otra persona, un urbanita maniatado por ideas románticas sobre la magia de la naturaleza y la complejidad del universo que la habita en sus orillas. Fue Peñas Arriba mi primer encuentro con un escenario duro en el que la vida palpita más por la renuncia que por la aventura. La Tablanca de la novela tuvo su inspiración en Tudanca, y la casa del Tío Celso era la rememoración que Pereda hizo de la Casona que sigue existiendo y que hoy guarda el Museo de Cossío.

Hace unos días fui a visitarla con gente muy querida, y me impresionó, sobre todo, porque era tal y como me la imaginaba. Entendí, entonces, que por encima de las referencias literarias, ese lugar ya formaba parte de mi imaginario cotidiano, y que en estos tiempos, he aprendido a mirar este espacio como algo cercano a lo que fue y no como lo que podría haber sido.

sábado 14 de noviembre de 2009

VIERNES 13, QUÉ HORROR...

Si en vez de haber plantado hermosos manzanos hubiera instalado una moderna plataforma de molinos de viento hoy estaría de lo más contento por la semana tan productiva; pero uno, con estas cosas, va entendiendo ese lamento del agricultor con respecto al tiempo… que sensación de impotencia ante una desmesura tan inútil.

Después de la batalla de ayer, viernes 13, el recuento de bajas es claramente favorable a la meteorología: alrededor de un centenar de árboles tumbados, otros tantos de pie, pero con una holgura en los pies que les permitirá bailar con el mínimo silbido de la próxima brisa, Apel por los suelos con sus molinillos partidos y el sombrero en formato descapotable, el cúlebre que habita en el bosque partido en dos (…nuevamente, como un ave fénix…) al descabalgarle la rama que le sujetaba y escondía… y hasta un mueble de jardín que sujetaba macetas ha ido a empotrarse contra el coche en la ráfaga más traicionera.

No tengo la menor duda de que una vez calculada la cantidad de horas de trabajo que nos va a suponer reparar todo este estropicio vamos a solicitar que lo incluyan en el Plan E del Gobierno… qué capacidad de generar trabajo (no empleo) en unas horitas.

viernes 13 de noviembre de 2009

QALIDAD

Estoy tan harto de escuchar hablar de los sistemas de calidad que me he descubierto un lado prejuicioso en todos ellos: me ofrecen desconfianza por definición. De pronto hemos convertido nuestros proyectos en fórmulas estadísticas y matemáticas sin más objetivo que obedecer al cliente… como si el cliente tuviera una noción única e inequívoca de lo que es la calidad en todo momento, como si sólo pudiera contentarle lo que espera de antemano, como si el criterio del emprendedor (verdadero conocedor del producto) perdiese todo valor frente a la intuición del usuario. De momento creo que son sólo sistemas que tienen por objetivo la uniformidad más insulsa, dejando la imaginación y el esfuerzo como herramientas antiguas sin fundamento. Ya habla por sí solo que para representarla hayan elegido la Q… ¿de Quimera?

Las cosas bien hechas siempre estarán bien hechas, sin que alguien alejado y extraño, desde una oficina, lo certifique. En este tejado de Tudanca hemos descubierto un ejemplo de la excelencia: han sabido aprovechar elementos básicos e inútiles de su universo cercano hasta convertirlos en piezas funcionales, y hasta han encontrado un diseño atractivo y ordenado para su disposición… aunque para ello, mucho antes, les haya tocado tirar piedras sobre su propio tejado.

viernes 6 de noviembre de 2009

SABIDURÍA DE NOVIEMBRE

No hay más que echar un vistazo al refranero para ver las bondades de noviembre, o dicho de otra manera, Dichoso mes que entra en Todos los Santos (día 1) y sale con San Andrés (día 30). Aunque con las mismas fechas ya hay una primera advertencia y es que Por los Santos, la nieve en los altos, y por San Andrés, en los pies. En otros casos el frío y la nieve la taren otras santas, dicen que En Santa Cecilia (día 22), la nieve en la rodilla y la vaca a la cebilla, y otros que Por Santa Catalina (día 25), prevente de leña y harina. En cualquier caso ya es evidente que Noviembre es de estío la puerta del frío.

Otro fenómeno que corresponde a noviembre son los amaneceres encendidos (como la foto) y las tardes cortas: ya dicen que Por San Andrés, todo el tiempo noche es. Y como siempre son las faenas del campo las que muestran la sabiduría más popular, aunque sea un mes de claro reposo agrícola. Ya se dice aquello de que En entrando noviembre, quien no sembró que no siembre; aunque hay otros asuntos a los que atender, dicen que Noviembre, mes de batatas, castañas y nueces, y también aquel diálogo famoso de …Ajo, ¿por qué no medraste?... Porque por San Martín (día 11) no me sembraste. No hablaremos de viñas y olivos, extraños en esta comarca, pero lo que no hay que olvidar es el rosario de sacrificios animales ligado a los santos del día: Por Santa Catalina, mata tu gallina; por San Nicolás, el gallo matarás, Por San Andrés, corderitos tres y Por San Martín, deja el puerco de gruñir. Y es con este último asunto con el que encontramos la recomendación más bestia, y es que Por San Andrés, el que no tenga cochino que mate a su mujer.

martes 3 de noviembre de 2009

LA SIDRA (3): DULCE MOSTO

Y por fin salen los primeros mostos. He esperado a que castañas y festividades tradicionales hicieran oportuno el néctar de las primeras prensadas. Entre mis vecinos hay más predilección por el dulzor del zumo natural de la prensa que por el ácido sabor de la sidra. Su consumo era un recuerdo de la infancia…

El mosto va directamente a los barriles, en mi caso, de castaño; aunque es fácil encontrarlos de aluminio, de acero inoxidable e incluso de plástico alimentario. Allí pasará por dos etapas: una primera fermentación, la alcohólica, que durará varias semanas, y que los asturianos la llaman “ruidosa” porque la sidra “fierve” en la barrica echando permanentemente una espuma blanca. La silenciosa o maloláctica es la fermentación más reposada, entre 3 y 6 meses, que terminará de dar sabor y transparencia a la sidra.

Y cuando llega la primavera, el espíritu festivo y alborotador se despierta de nuevo, y la sidra vuelve a ganar protagonismo. Decía David Rivas en unos cursos de verano de la Universidad de Oviedo que “la sidra no acompaña rituales excesivamente místicos, sino que es bebida para festejar triunfos guerreros, celebraciones nupciales o fechas señaladas en el inconsciente colectivo popular. Así como el vino es cosa de sacerdotes mediterráneos, la sidra es cosa de héroes y villanos del paganismo atlántico

domingo 1 de noviembre de 2009

AUSENCIA

Creo que unas flores sería lo que más te gustaría. Unas dalias de ese jardín que siempre pensé que terminarías cuidando. Aunque no hay un recuerdo tuyo en este espacio, sólo un hueco estrecho y muy profundo en forma de ausencia. Pero hay tanto de lo que tú amabas en este lugar que es obvio imaginarte disfrutándolo. Tal vez se cumpla lo que John Berger nos contaba en un entrañable novela en la que el protagonista encuentra a su madre sentada en un banco, en Lisboa, quince años después de su muerte. Decía John que “…lo que ha desaparecido está escondido. Una ausencia –como sucede en el caso de los muertos- se siente siempre como una perdida, pero no como un abandono. Los muertos están escondidos en otra parte

Espero que te gusten las flores. Un beso.

martes 27 de octubre de 2009

TOMA CASTAÑA...

Muy cerca de la festividad de los Santos, y como si fuera el débil eco de la fiesta que los antiguos celtas celebraban en estas fechas, el Samainn (con su sentido etimológico de “final del verano”), se celebra en todo el Cantábrico la fiesta de la magosta, en donde las castañas y el mosto de sidra se convertían en los protagonistas.

Aunque la castaña se consumía de muchas formas distintas (…cocida, crudas o asadas, para los animales o para sus amos), en estas fechas la tradición exigía hacer un buen fuego para asarlas… y no estará muy equivocado el que busca al término de magosta un origen latino relacionado con magnus-ostus, o sea “gran quema”.

Pero su significado va más allá del ritual del fuego. Este es, sin duda, el elemento que purifica, por el que se logra de algún modo la inmortalidad. Este purificar es el renacer. Los muertos bajaban a las casas durante las noches. Las puertas debían de ser dejadas abiertas y la lumbre encendida para poder así mitigar el frío. Los gallegos, amigos habituales de los espíritus más ancestrales, tienen la creencia de que las ánimas, bajan a calentarse al lado del fuego del magosto. Y cada castaña comida es un alma que se salva. No me extraña que, en Madrid, vendan a 3 euros la docena…